Últimamente me está viniendo mucho a la cabeza una peli, no sé si la habréis visto. Se titula “Que esperar cuando se está esperando”. Y es que la peli me viene al pelo porque estoy de 39 semanas para 40 y estoy esperando :).

Es una peli que cuando la vi en su día me pareció flojilla y un poco chorra pero que con el tiempo ha ido cogiendo cuerpo y me ha hecho reflexionar. Sobre todo estando embarazada, no por el argumento, sino porque habla del embarazo en tres de sus formas más representativas. Hay tres protagonistas femeninas y cada una tiene un embarazo totalmente diferente: el embarazo ideal e irreal del que la protagonista no se entera, el embarazo normal que deja que tu vida cambie lo justo y el embarazo más común y real que es el que te cambia de arriba abajo física y emocionalmente.

No os cuento más por si no la habéis visto, no quiero hacer spoiler de la peli. Y además con esta info ya entro de lleno al post.

Para mí el embarazo es un estado muy físico. Normalmente vivimos el día a día sin ser muy conscientes de nuestro cuerpo. Estando embarazada eres consciente de tu cuerpo (de todo tu cuerpo) constantemente, desde el principio no deja de cambiar. También es un estado muy emocional, el cambio hormonal es enorme, te vuelves más sensible, en algunos casos da euforia y en otros ganas de llorar.

El caso es que no es un camino de rosas, de hecho, en algunos casos es más bien un camino de espinos. Tanto es así que hay mujeres que no quieren tener más hijos por no pasar otro embarazo. Mujeres que se han tenido que pasar todo el embarazo de reposo porque si no perdían al bebé, o mujeres que han estado vomitando todo el embarazo hasta el mismo día del parto. No digo que esto sea lo más habitual, pero sí que la que más o la que menos tiene sus teclas durante este período de nueve meses. Teclas molestas que te impiden caminar con normalidad, comer con normalidad, dormir con normalidad, ir al baño con normalidad… Por eso digo que el caso de la tercera protagonista de la peli es el más real, yo me identifico plenamente con ese personaje, me parece muy tierno.

Admitir esto, decir que el embarazo es puede ser en algunos momentos molesto, está muy mal visto. Cuesta mucho que las mujeres se sinceren y te lo digan, pero hablando en confianza no es una ni dos la que lo comparte y te da la razón. Ojo, que no digo que haya momentos bonitos y muy emocionantes, una cosa no quita a la otra. Incluso hay mujeres para las que el embarazo es el mejor estado que existe, se sienten más guapas, más femeninas, más seguras… pero tampoco es lo más habitual.

En mi caso ha sido el segundo embarazo. Como ya he dicho mi caso es el de la tercera protagonista, muy real pero nada traumático, gracias a Dios. El primero lo viví como todas las primerizas, muy pendiente de mi misma, mirándome mucho el ombligo. Este segundo no ha sido así para nada, mi hijo no me ha dejado. Por un lado, me parece positivo porque le quitas importancia a las molestias y los desánimos pero por otro lado es agotador, no se puede descansar en absoluto. Por suerte ya queda poco.

Si estás embarazada te animo a que veas la peli, te sentirás reconfortada y te hará sonreír.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Embarazo
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