Hola a todo@s. Hace unos días publicábamos un breve post sobre la Charla – café “Mamá, quiérete mucho”. La moderadora de la charla, Clara Mensua, nos ha pasado un artículo más completo para tod@s aquellos que hubieran querido venir y no pudieron. Es un post muy bonito y agradecemos de corazón a Clara que nos lo haya pasado para publicarlo. Esperamos que disfrutéis con él y os animés a venir a los próximos encuentros de crecimiento interior.

Quería compartir con vosotros y vosotras algo de la charla coloquio del 24 de Noviembre que se hizo en Espai Llimera.

Ante todo, agradecer a Yolanda por ofrecerme esa oportunidad, la oportunidad de compartir en comunidad experiencias vitales (paternidad y maternidad) tan intensas, tan emocionalmente absorbentes. Es una actividad que quería hacer hace tiempo y se hizo realidad gracias a ti, Yolanda.

Empecé con un sabio proverbio africano sobre la educación: “Para educar a un niño hace falta la tribu entera”.

Sentir que estás acompañado en esta tarea de criar es muy gratificante y reconfortante. Para sentir ese acompañamiento, esa conexión con mayúsculas con los que te rodean, PRIMERO has de conectar contigo mismo.

No me centré tanto en los quehaceres cotidianos de la crianza sino quise plasmar mi camino de crecimiento interior, de que vieran de dónde partía hacía unos meses y dónde me encuentro en estos momentos.

Hace aproximadamente dos años, me encontraba perdida, pequeña, cargada de una culpa inmensa, de preguntarme constantemente porqué queriendo tanto a mis hijos estaba en lucha con ellos, chillando, gritando, castigando (y un lago etcétera). De ir al parque y observar a las madres y padres tan perfectos, tan amorosos con sus hijos y yo perturbándome de no poder ser una buena y amorosa madre. Ver esa “perfección” en sus comportamientos me hacía sentir una desconexión ante los que me rodeaban, muchas veces sutil.

¿Cuál fue y es el motor del cambio interior? ¿Qué me ha hecho estar conectada conmigo misma, con mis hijos, con los que me rodean?

PERDONARME Y ACEPTARME.

Esas dos palabras encierran mucha sabiduría y trabajo personal. Tal como afirmaba Buda “Lo que resistes, persite. Si lo aceptas, cambia”.

La segunda parte de la charla trató de cómo puedes cambiar esa “energía autodestructiva” de culpa, que al fin y al cabo es una falta de perdón, a una energía interna sanadora. En mi caso personal, tuve que acudir sin saberlo al principio, a una maestra-guía-facilitadora llamémosle espiritual. El hilo básico conductor de su terapia trata de aprender a perdonarse y aceptarse con mucha compasión, paciencia y amor. A aprender a moverte más por el sentir y menos por la mente, a escucharte, y un largo etcétera. A parte de técnicas más tangibles. Paulatinamente vas conectando contigo misma y con los demás.

Como veis esta palabra: CONECTAR, está varias veces repetida. Te sientes más conectada a la vida, a tu sabiduría interior, a tu paz, a los que te rodean, a las cosas cotidianas. Si quieres saber cómo conseguirlo me gustaría que primero leyeras este pequeño cuento.

Dentro de cada uno de nosotros tenemos un precioso diamante en bruto que por las experiencias vitales individuales, familiares, y colectivas vamos tapando con arena, tierra, guijarros, piedras, incluso algunas rocas, hasta puede ser que crezca alguna planta. ¿Cómo voy a tener un diamante en esa montaña? Cuando te guían en ese camino de crecimiento personal te van dando estrategias para que por uno mismo puedas ir quitando las malas hierbas, alguna planta, roca… hasta llegar a ver ese diamante lleno de luz, de vida, de bondad, de amor, de compasión, de paz, de dicha, de plenitud….

¿Te gustaría probar a retirar las capas que recubren tu diamante interior?

Estaríamos encantadas Yolanda y yo de volver a vernos y compartir nuevas enseñanzas, experiencias, crecer en comunidad.

Propuse dos actividades hasta que nos volvamos a ver (en enero, esperemos!), que no son más que el comienzo de esa búsqueda de vuestro diamante…

  •  Hacer al día algo que te guste realmente.
  •   Meditar 5 minutos al día.

  Espero vernos pronto!!

Photo by Olliss on Unsplash
Crecer como persona, crecer como madre.
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2 pensamientos en “Crecer como persona, crecer como madre.

  • 15 diciembre, 2017 a las 10:57 pm
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    Clara muchísimas gracias por ese gran esfuerzo que estás haciendo para ayudarnos a tod@s a conectarnos un poco mejor con todo lo que nos rodea . Estás haciendo un gran esfuerzo, aunque yo estoý convencida de que siempre, siempre, has sido una mami estupenda porque eso se refleja muy bien en tus tres preciosos y felices niños. Graciass

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